El coronavirus impulsa el teletrabajo. La aparición del COVID-19, popularmente conocido como el coronavirus y su rápida propagación por todo el planeta, ha impulsado el trabajo en remoto; teletrabajo, homeworking, o simplemente el trabajo a distancia; a fin de evitar la disminución en las dinámicas económicas.
Latinoamérica no está exenta de esta realidad.
En consecuencia, las empresas se han dispuesto a cumplir con su responsabilidad social adoptando las medidas de aislamiento o cuarentenas que han tomado los gobiernos en la mayoría de los países. Por lo tanto, los colaboradores están en casa; y desde ahí desempeñan sus labores en resguardo de su propia seguridad y la de sus compañeros de trabajo.
Es cierto que el coronavirus impulsa el teletrabajo. Sin embargo, el trabajo desde casa, surgió en el contexto de revolución tecnológica en la que vivimos; y permanece en constante desarrollo. La conexión a Internet es la que posibilita la realización de tareas de la oficina desde el hogar.
Muchas empresas alrededor del mundo ya practicaban esta modalidad laboral desde hace algunos años. Sin embargo, muchas otras no estaban preparadas para ello; pero en virtud de la contingencia sanitaria mundial han debido implementarla para no disminuir su productividad.
Las Empresas que no inviertan por lo menos 10% en nuevas tecnologias desapareceran.
La suspicacia entre los empleadores y los empleados está a la orden del día en esta modalidad de trabajo. Generalmente, surgen dudas acerca de si el empleado estará cumpliendo con las horas que debe dedicar a sus labores; o si estará aprovechando el tiempo fuera de la oficina para dedicarse a asuntos familiares o personales.

EL CORONAVIRUS IMPULSA EL TELETRABAJO, PERO LA VIRTUALIDAD NUNCA PUEDE REEMPLAZAR LA PRESENCIA REAL
Ciertamente, la virtualidad nunca puede reemplazar la presencia real; sin embargo, es la mejor solución en este tiempo de contingencia sanitaria mundial. Por eso, la confianza y la libertad son las claves en la administración del teletrabajo.
El empleador debe definir claramente los objetivos del trabajo; y no contrarrestar la flexibilidad con múltiples restricciones. Para que funcione; también debe establecerse un sólido compromiso con los empleados o colaboradores; tanto para el cumplimiento de las tareas como para el plazo de entrega de las asignaciones. Entre la empresa y el empleado se deben establecer acuerdos para organizar la forma de trabajo; para medir los resultados; marcar el horario de conexión y la forma en la que será evaluado el desempeño.
Pero también es indispensable mantener la disciplina. Es preciso contar con una especie de control de asistencia para los empleados; aunque no se trate de una asistencia real, sino de su presencia virtual.
¿CÓMO IMPLEMENTAR EL CONTROL-ASISTENCIA DE EMPLEADOS EN EL TELETRABAJO?
Últimamente se han desarrollado múltiples herramientas digitales para el control asistencia de empleados a distancia; una tendencia que se ha extendido en todo el planeta; y que ha roto los límites establecidos hasta ahora sobre el concepto de espacio laboral.
Existen varias aplicaciones en el mercado, con que los empleados remotos utilizarán su propio smartphone; tablet y/o la computadora en sus casas para registrar las entradas y salidas de su horario en teletrabajo. Evite el incumplimiento de horario con los diversos niveles de detección de posibles intentos de fraudes que usted puede habilitar si desea; y con la tecnología de geolocalización entérese; en tiempo real, si sus empleados están trabajando en su domicilio registrado.